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lunes, 18 de abril de 2016
jueves, 23 de agosto de 2012
"Ni si quiera tenemos una mesa"
Preguntas y respuestas sobre Editorial Simulcoop en Revista Tónica http://revistatonica.com/ni-siquiera-tenemos-una-mesa/
Rodrigo Arreyes nació el 31 de mayo de 1985 en San Martín, Provincia de Buenos Aires. Es traductor y estudia Letras en la UBA. Manifestación de todo lo visible es la primera publicación de la Cooperativa Editorial Simulcoop, en la que también colabora. Desde hace unos años administra el blog fideosconmanteca.blogspot.com.
¿Cuándo y con qué objetivo nace la editorial Simulcoop?
La editorial surge en 2011 con el objetivo de formar una cooperativa y publicar prosa y poesía. Nos interesa convocar personalmente a artistas de la periferia y no sólo a través de mails o redes sociales, sino de manera directa. Creemos en la sociabilización, en salir a la calle y difundir nuestros sueños.
¿En qué se diferencian de otras editoriales independientes?
En que sólo publicamos un libro. Somos un misterio.
¿Cuántos son y cómo trabajan?
La editorial es una cooperativa y trabajamos de modo artesanal. No tenemos máquinas, ni capitales. Ni siquiera tenemos una mesa. Empezamos siendo siete, pero ahora, luego de la primera presentación, nos prometimos llegar a ser diez integrantes y armar un taller de encuadernación en la Biblioteca de Ciudad Jardín. Al principio nos reuníamos en la casa de Evangelina Lennarduzzi, en El Palomar (Morón), pero ahora nos mudamos a Loma Hermosa (Tres de Febrero), donde laburamos y estamos acordando los pasos a seguir.
¿Qué géneros piensan abordar?
Poesía, novela y cuento.
¿Creen que la editorial es un negocio?
Hay distintas visiones en el grupo, pero la mayoría de nosotros espera que en un futuro cercano la editorial pueda generar trabajo para todo el grupo. Por ahora no perdemos dinero.
¿Por qué auto publicarse?
Mi obra es un experimento de la editorial. Para mí fue un riesgo, una apuesta al grupo y la posibilidad de hacerlo por un camino más simple.
¿Cuál será el próximo título de Simulcoop?
La vuelta de Paula Jiménez y La mecánica de los días de Melisa Papillo, que ya están en marcha. Son dos libros de poesía hermosos, con ilustraciones a cargo de Ana Barbieri y Romina Desgasperi.
¿Dónde pueden conseguirse los libros?
En las presentaciones/lecturas que organizamos. Por correo, escribiendo a editorialsimulcoop@gmail.com (el precio no incluye costo de envío). En Librería Mi Casa y enRaíces y Cultura Libros; próximamente, también en Librería Morgana de Caseros
martes, 21 de agosto de 2012
¿Cómo consigo los libros de Editorial Simulcoop?
Seguimos tomándonos colectivos y trenes para estar más cerca de nuestros lectores. Miramos por la ventanilla, descargamos la SUBE, pedimos permiso para pasar y charlamos con el de al lado, pero sobre todo en cada viaje seguimos atesorando el sentimiento magnífico de la vida: así robamos nuestro ladrillo.
No obstante, en Editorial Simulcoop sabemos que es muy difícil espiritualizar la distribución de nuestros libros a corto plazo, mucho menos si tratamos de hacerlo solos. Joya, sabé vos que nuestros libros pueden durar más de 300 años, eso está probado, y que por ahora podés encontrarlos de la siguiente manera:
1- En las presentaciones/lecturas que organizamos.
2- Por correo, escribiendo a: editorialsimulcoop@gmail.com (el precio no incluye costo de envío).
3- En Librería Mi Casa http://www.facebook.com/libreria.micasa
4- En Raíces y Cultura Libros http://www.facebook.com/raicesyculturalibros
Pronto: Librería Morgana (Caseros)
¡Hablamos!
Reseña en Revista Tónica
Reseña de Leticia Martín sobre Manifestación de todo lo visible (Editorial Simulcoop 2012) en Revista Tónica.
ARAÑA BRASILEÑA
Por Leticia Martin // leticiamartinelem@gmail.com
Manifestación de todo lo visible, de Rodrigo Arreyes.
Editorial Simulcoop. 64 páginas. $70.
Editorial Simulcoop. 64 páginas. $70.
La novela corta Manifestación de todo lo visible, presentada en sociedad hace poco más de un mes, cuenta la historia de un chico que deja su casa en Villa Bosch para regresar a Brasil, donde lo criaron sus abuelos. Allí se reencuentra, entre otras cosas, con ciertas costumbres olvidadas, aprende a disparar e incursiona en la práctica del espiritismo que le enseña su abuela.
La novela está dirigida a un público joven, interesado en la experimentación con el lenguaje y en ver representada su jerga o ciertos hábitos y prácticas en un texto narrativo. Más allá de la clara influencia de sus propias experiencias de vida, como haber vivido en Brasil, o haber desarrollado oficios manuales como el de gomero, se percibe en la narración de Arreyes una observación no convencional de la realidad, que se traduce en unas combinaciones poco frecuentes y unas relaciones entre sustantivos y adjetivos que vuelven novedoso al texto. “Sé que el tiempo pasa y las frases lo boxean”, “Su hermano murió de tren”, “Esa familia vino al mundo sin culo”. También hay ciertas comparaciones muy visuales que enriquecen la narración: “Preocupaciones con la consistencia del telgopor”, por ejemplo, o “desaparecieron del barrio como en el invierno desaparecen las heladerías”.
Hay algo en esos párrafos enrarecidos que recuerda la construcción narrativa de Clarice Lispector, escritora ucraniana que residió en Brasil hasta su muerte, así como de la poesía brasileña y la propia necesidad de decir corrido, ampliando los márgenes del lenguaje. La inventiva en la frase, la búsqueda de la forma nueva y el desparpajo para con las normas lingüísticas que, si bien de modo formal parecieran no colaborar con la escritura, en el plano del contenido son muy ricas. Las metáforas, las comparaciones, las observaciones extrañas y las fotos que hay en varias líneas de la novela son, sin lugar a dudas, lo mejor de este trabajo que destruye la pereza del lector acostumbrado a la prosa llana y prolija, exigiéndole más trabajo.
En ese mismo punto estaría los límites de la novela; poner a prueba la actividad receptiva de los lectores puede generar a la vez cierto distanciamiento. En el caso particular de Arreyes, su forma de narrar logra capturar al lector y tenerlo entretenido en los juegos interpretativos del lenguaje que genera. “Yo quisiera ser de viejo una persona con muchas frases, vivir como una araña en la cima de una pared, tirando frases para atrapar al que pasa por debajo”.
lunes, 16 de julio de 2012
Hace una semana y dos días
Separadamente y filtrados por el frío fuimos llegando los integrantes del cuerpo de Editorial Simulcoop al Centro Cultural y Político Néstor Kirchner, en Morón sur. La unidad básica estaba hermosa, la gente se arremolinaba en la barra y también en la parrillita, nosotros mientras tanto, preferimos quedarnos en la puerta, bajo un cartel dañado que mostraba un nombre y una foto arrancados por alguien, otra noche.
El foquito no daba más de encanto, los watts eran los justos y entramos. Ahí leímos. Me tocó abrir las lecturas bajo un silencio respetuoso que se mantuvo a lo largo de la noche, claro, así es más fácil -todo viene de regalo-; me mandé. Leyó Damián Lamanna Guiñazú sus poemas ante motores de colectivos que pasaban por afuera y su tono se impuso. Miraditas de por medio, anotados en un papel, leyeron ríos de gente que desembocaron milagrosamente en buen puerto. Arribó Rodrigo Arreyes, fue imprevista su llegada y al igual que con su poesía embolsó gatos en medida justa. Hubo más silencio y entre que la lectura concluía, el viaje siguió con Paula Jiménez. Nos dejó a mitad de todo, expectantes, con partes de "La vuelta". Terminamos. Escritores escriban, lean, punch.
sábado, 30 de junio de 2012
Etiquetas:
Centro Cultural y Político Néstor Kirchner,
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Rodrigo Arreyes
Un fantasma recorre la periferia
Dando unas cuantas vueltas de tuerca al desenlace de la Batalla de Caseros, que ocurrió a dos cuadras de Pedernera 280 y en pleno verano, el 16 de junio le sacamos el cuerito a la publicación lanzando la Cooperativa Espiritual Editorial Simulcoop en El Palomar.
Ese día podríamos cómodamente haber salido de casa sólo para llevarnos los libros de la Capital, corriendo con billetes a las librerías del centro, en barrios de literatura como Caballito, Villa Urquiza o la Boca. Pero la historia fue muy distinta. Con nuestra acción fuimos más intensos que el Comprame un alfajor por favor porque podría estar robando pero no lo hago que habitualmente forma parte de las pequeñas historias de las reuniones en lugares periféricos. Todo cambió. Hubo chocolatada hasta el anochecer y conseguimos una lectura inolvidable para una nueva geografía editorial.
Queremos agradecer especialmente a Paula Jiménez y a Melisa Papillo (pronto vamos a empezar a coser sus poemarios) por leernos sus poemas y a aquell@s que se acercaron para dejarnos sus comentarios, cariños y obras. Ya tenemos más para completar las bibliotecas del mundo. Infinitas gracias también a los guerriller@s simulcoopantes de tierras lejanas que se perdieron en el San Martín o no pudieron domar los colectivos, y llegaron tarde o nunca llegaron, pescándose un resfrío o una bronquitis en el Tercer, Cuarto o Quinto Cordón, como nos informaron. Sepan que ya vendimos toda nuestra primera tirada y que pronto vamos a repetir y ampliar todo lo que hicimos hasta ahora.
Perlitas aldeanas
El lugar que elegimos para hacer la presentación es un centro de capacitación para empleadas domésticas desocupadas, subocupadas o con experiencia laboral no formal en la UGC 3 de El Palomar. Se trata de una gran casa con cocina, baños, una habitación y comedor. En ese esquema ocupamos el lugar físico de la pared, el aula que puede verse en la foto de este post. Ahí organizamos la lectura y sacamos al aire Manifestación de todo lo visible. La música estuvo a cargo de Martín "Curly" La Scaleia y Laura González Stefani, quienes generosamente se presentaron a último momento, salvándonos del invierno que castigó las cuerdas vocales del cantante de Also Sprach. Loly Sprach apenas pudo acercarse a tomar una sabrosa chocolatada. Con él queremos hacer la próxima.¡Gracias, querid@s!
Fotos: Stephi
viernes, 8 de junio de 2012
Literatura macumbera, por Damián Lamanna Guiñazú (*)
Sobre Manifestación de todo lo visible de Rodrigo Arreyes (Editorial Simulcoop, 2012) publicada en la revista Ni un paso atrás (Diario Tiempo Argentino, 8/6/2012)
Literatura macumbera. De San Pablo a Villa Bosch
por Damián Lamanna Guiñazú
Manifestación de todo lo visible, la primera novela de Rodrigo Arreyes, indaga en el pensamiento metafísico y la magia. El autor se pregunta hasta qué punto podemos pensar el mundo de forma causal. Se presentará el 16 de junio en la UGC de El Palomar.
Primera conjetura: sentado en una mesa de madera y en posición poco solemne, Dios (algún dios) se divierte en una partida de ajedrez interminable. Del otro lado del tablero, un arlequín cumple el papel de diablo: se disfraza de todas las representaciones humanas y sonríe pensativo como quien solo puede divertirse planeando el mal. Las piezas son un rebaño, la representación de todos los seres vivos que han habitado esta tierra a lo largo de los tiempos. Periódicamente (nadie podría medir el tiempo), intercambian la silla y continúan con el juego sin reparar en sus alrededores. No se sabe si los seres humanos están arriba o abajo.
Segunda conjetura: una remera blanca, bastante sucia estampada con la cara de Jesús, radiante y solo, cruza el conurbano en un colectivo iluminado. Imágenes de ángeles, agujeros, mangas percudidas: la obra de un artesano de la tela, de un programador de los harapos.
Tercera conjetura: hablar como un niño sincero, inocente y brutal. Unir cada acontecimiento o historia con una “y” coordinante, vaga. El juego –siempre- es una acción de vida o muerte más allá de lo que digan los adultos. Una cuerda que se tensa para cortar la cabeza de la imaginación. En la infancia, los días no son “todos iguales”. Entre estas posibilidades, estas historias -a veces reales, a veces imaginarias- y tantas otras que todavía nadie se atrevió a contar, se inscribe Manifestación de todo lo visible, la primera novela de Rodrigo Arreyes (Editorial Simulcoop, 2012).
Un primer acercamiento al texto nos obliga a pensar en la metáfora del viaje (la imposibilidad mimética de narrarlo en tiempo real), el recorrido de los personajes por diferentes planos, la alteridad de la lengua (portugués y español). Sesgo autobiográfico, la historia se desarrolla (¿se desarrolla?) entre el oeste/noroeste del conurbano bonaerense y las calles de una ciudad de San Pablo catastrófica y vacía. Al respecto, al consultarle por las recurrencias de los espacios seleccionados, el autor sugirió que “San Pablo y Villa Bosch se parecen mucho. En San Pablo entran como cuarenta Buenos Aires por lo cual está lleno de barrios internos, periféricos, así como Bosch.” En ese ir y venir -para nada lineal y bastante desordenado- se posibilita la reconstrucción biográfica.
La amistad, el amor no correspondido, los vínculos triangulares, los cambios de pareja, el ocio de los trabajadores, la magia y la religión. El narrador de Manifestación de todo lo visible, homónimo y alter-ego del autor, es un ensamblador del pasado. Desde Brasil, a media res entre los planes de un postgrado macumbero en la casa “de los parientes” y la necesidad de evadirse de una Buenos Aires donde el futuro se vislumbra poco nítido, Rodrigo cuenta su historia -la de los barrios- a través de un montaje de anécdotas donde solo se repiten los personajes, a veces tratados con mayor familiaridad, a veces con desasosiego. En este sistema, la causalidad cede ante la inminencia del azar: aquel status sobrenatural que guía el destino de los seres vivos.
En Manifestación hablan la calle, el ocio y la muerte pero no desde un imaginario populista folclórico. Lejos de reivindicar su origen-infancia-juventud, el narrador y protagonista (que lo es poco en la mayoría de las anécdotas) se define en esa distancia que lo sitúa como observador, como aquel que puede señalar-descubrir los mecanismos invisibles y las leyes que rigen los devenires del mundo y restringen a los hombres. “Dios está oculto en lo que existe; el diablo es entonces la resistencia contra su irrealidad para manifestarse.” La experiencia es metafísica. Poco importan las coyunturas de la vida y las decisiones particulares frente a ese panorama que asoma desde atrás de los huecos.Manifestación es la historia de esa pregunta, de la arbitrariedad que organiza las anécdotas. Ya no hay paraíso perdido, ni resistencia. Tampoco hogar a donde volver. Sí hay posibilidad de seguir contando, de adorar, de dar lugar a la mutación permanente.
Arreyes construye la voz del texto como un andar callejero opaco y desapasionado, como un trajinar con fierros, el ensamble autopartista de la frase (alternativa del refrán, refugio lingüístico): una gramática poco ortodoxa, deformada, minuciosa. Matriz poética, medición de la densidad de cada significante, la palabra fluye en sus cortes, en la comparación inesperada, en los carraspeos. Un narrador que se define maestro y exhibe su falta de erudición, que no necesita explicitar intertextualidades literarias para poder decir, ni teme sonar confuso a fines de no perjudicar la respiración del texto, que incluso se expresa como un niño-adolescente ante un mundo poco comprensible. ¿En todo caso, se puede hablar de la vida sin perplejidad?
Y en este recorrido, en este nihilismo religioso que salpica la mirada, Manifestación de todo lo visible sigue siendo la primera obra orgánica publicada por Rodrigo Arreyes. La primera experiencia en papel tras años de experiencia en blogs (Fideos con manteca, fundamentalmente), antologías y otros soportes digitales. Allí sobreviven otras huellas, la evidencia incipiente, lo inevitable de un sólido vaticinio poético.
Sobre la editorial
La cooperativa editorial Simulcoop (editorialsimulcoop@gmail.com) funciona desde mediados de 2011. Cada semana los integrantes de este proyecto se reúnen en un taller de El Palomar para coser, pegar tapas, discutir sobre arte y literatura, visualizar las ediciones y trabajar cada libro como un objeto artesanal. Quien visite el taller podrá ver, en un rincón, una de esas prensas viejas apretando algunos ejemplares ya encolados, a la espera del armado de las tapas. El equipo incluye escritores, diseñadores y artistas plásticos: en Simulcoop cada ejemplar es el resultado del trabajo colectivo.
Manifestación de todo lo visible representa el debut editorial de Simulcoop. Para los próximos meses, los editores están trabajando en las producciones de las poetas Paula Jiménez y Melisa Papillo.
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